En este trabajo nos proponemos explicitar las ideas fundamentales de la democracia y repasar críticamente, a la luz de nuestra propuesta ecomunitarista, algunas de las experiencias (supuestamente) democráticas habidas a lo largo de la Historia, hasta el presente (proyectado hacia un futuro con el perfil del ecomunitarismo).
Entendemos por democracia directa aquella (ejemplarizada en la Atenas clásica) en la que los ciudadanos deciden directamente y sin intermediarios los asuntos del Estado, desde lo local hasta las directrices de política internacional.
En la actualidad se citan como ejemplos de su funcionamiento algunas formas del sistema político suizo y del llamado Nuevo Constitucionalismo Latinoamericano (NCL, en especial en Venezuela, Bolivia y Ecuador).
Son mecanismos principales de la democracia directa el voto en asambleas, los plebiscitos y los referendos (en un plebiscito los ciudadanos deciden sobre algo todavía no recogido en una ley, mientras que los referendos se convocan para decidir sobre una norma o decisión ya tomada por alguna instancia del poder institucional representativo establecido).
A su vez las instancias de democracia participativa son aquellas en las que, dándose por supuesta y predominante una (supuesta) democracia representativa, los ciudadanos disponen de mecanismos concretos para, sobre la marcha, controlar-corregir a sus supuestos representantes o instituciones, y para sugerirles normas o acciones.
También destacan aquí los ejemplos de Suiza y del NCL. Son mecanismos principales de tal democracia los referendos para ratificar o revocar a autoridades previamente elegidas, el dispositivo de iniciativa popular para la tramitación de nuevas leyes, y las instancias consultivas (en las que el ciudadano es oído, o es consultado, o puede emitir quejas y sugerencias, sin, no obstante, poseer el poder de la decisión final a través de su voto).
La democracia fue definida por Lincoln (sin duda inspirado por el ejemplo ateniense, ya que “demo” suele traducirse por “pueblo”) como “gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”. Ahora bien, cabe caracterizar con mayor claridad lo que ha de entenderse por “pueblo”.

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